¿Medicar o meditar? El poder científico de la meditación

Las personas tratamos de cuidar e invertir tiempo en nuestro bienestar a nivel, personal, social, laboral o pareja, lo que nos lleva a una mejora de nuestra autoestima, del estado de ánimo general y por extensión nuestra relación con los demás. Algunas optan por el cuidado de su cuerpo practicando actividades físico-deportivas, otros lo hacen a través de una alimentación cuidada o incluso través de tratamientos estéticos con mayor o menor influencia por presión social. Unos estilos de vida saludables cada vez más interiorizados entre los diferentes sectores de población en España (Gutiérrez-Fisac, Suárez, Neira y Regidor, 2013). Por otra parte, el cuido interno, no visible, a nivel mental, ¿le damos la misma preponderancia a la calidad de nuestra “psique” como damos a nuestro cuerpo? Aunque parece obvio que sí por la interrelación cuerpo-mente, no lo parece tanto a tenor de algunas fuentes.

El aumento continuado de trastornos mentales relacionados con la depresión y ansiedad en la década de los ochenta y noventa no ha hecho más que que aumentar y con la llegada del nuevo milenio se acentuó en la primera década del mismo coincidiendo entre otras causas por la crisis económica y social sufrida a nivel global en todo el mundo con menor o mayor virulencia. Entre los países europeos que más azotó la crisis económica destacó España y tuvo una marcada correlación con el aumento de diferentes trastornos sobre la salud mental de la población como la ansiedad, estados de ánimo depresivos, trastornos somatomorfos o relacionado con el alcohol (Gili, Roca, Basu, McKee, and Stuckler, 2012).

En una sociedad en el que auge progresivo de las enfermedades y trastornos mentales tienen tanta repercusión e incidencia se hace más que necesaria la aportación de diferentes disciplinas de la salud incluida la Psicología en sus diferentes orientaciones y técnicas avaladas científicamente. Así, nos ayuda a evaluar y diagnosticar esta problemática y a intervenir por ejemplo a través de la Terapia Cognitivo-Conductual la cual tiene mayor grado de eficacia y eficiencia que los fármacos en la ansiedad y depresión (Colegio Oficial de la Psicología de España, 2012) o Terapias de Tercera Generación como la Terapia de Aceptación y Compromiso o la basada en Mindfulness cuyos beneficios nos pueden ayudar a mejorar nuestra salud mental a través de la meditación y atención plena y en definitiva a conectar con nuestro cuerpo y con nuestros sentidos (Kabat-Zinn, 2013).

De este modo, las diferentes técnicas de relajación y meditación pueden complementar y mejorar las citadas terapias o ser una herramienta propia para mejorar nuestro rendimiento y bienestar en general, en función de la problemática a tratar. Entre los beneficios de la meditación se pueden destacar (AsapScience, 2015):

  • Bienestar mental, físico y emocional.
  • Incremento de la actividad de las regiones cerebrales que están relacionadas y producen una disminución de la ansiedad y depresión.
  • Mayor tolerancia al dolor.
  • Desarrollar mayor empatía con las personas que interaccionamos.
  • Mejorará la memoria, la atención, el aprendizaje, la regulación emocional, la planificación de objetivos y metas o la tolerancia al estrés.
  • Tendremos niveles más altos de ondas Alfa que reducen la negatividad, tensión, tristeza y enfado.
  • Cambia la forma y tamaño de nuestro cerebro. Aumenta la materia gris del cerebro después de ocho semanas de meditación.
  • Aprenderás a respirar mejor y de manera más eficiente el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.
  • Enfermarás menos ya que producirás mayor número de anticuerpos.
  • Cambios en tu ADN y cromosomas. Incluso ayuda a enfermos de cáncer incrementando la longitud de sus telómeros.

Además, a través de escáneres, resonancia magnética funcional y otras técnicas no invasivas podemos también encontrar de manera más específica los beneficios en las diferentes estructuras del cerebro (Newberg, 2014):

  • Lóbulo frontal: Se crea un estado activo positivo y disminuye la ansiedad y la cólera. Aumentan los niveles de GABA, un neurotransmisor que implica menor distracción por los estímulos exteriores lo que amplifica la concentración.
  • Hipotálamo: Reduce la frecuencia cardíaca y respiratoria a parte de la tensión arterial. Aumenta la producción de serotonina, un neurotransmisor cuyo déficit está asociado a la depresión.
  • Lóbulo parietal: Pérdida de la sensación de unicidad y del espacio-tiempo.
  • Sistema límbico: Aumenta la receptividad emocional y la visualización de imágenes. Estimula la producción de endorfinas, drogas producidas por el organismo y con ellas se reduce el miedo, se produce sensación de felicidad y euforia.
  • Ondas cerebrales: La práctica de la meditación aumenta las ondas cerebrales como las ondas Theta que en condiciones normales sólo se alcanzan antes de dormir.

Diferentes corrientes filosóficas y religiosas de tradición oriental como el Budismo fomentan entre sus prácticas la meditación como una búsqueda para lograr la felicidad plena y trabajar la compasión con los demás.

Como dice la cita latina de Juvenal: “Anima sana in corpore sano”. Con asesoramiento de profesionales en el caso que queramos un conocimiento y práctica más profunda o a través de meditaciones más básicas, cualquier momento es oportuno para valorar y mejorar nuestro autoconocimiento, ser más consciente de la realidad y gestión de nuestras emociones.

De nosotros depende: medicar o meditar. Elección libre, consciente y plena.

Referencias bibliográficas:

  • AsapScience. The Scientific Power of Meditation (2015); Recuperado el 2 de enero de 2020 de www.youtube.com/watch?v=Aw71zanwMnY
  • Consejo General de la Psicología de España (2012); La Terapia Cognitivo-Conductual es más eficaz y eficiente que los fármacos para el tratamiento de la ansiedad y depresión. Infocop. Recuperado el 2 de enero de 2020 de http://www.infocop.es/view_article.asp?id=3854
  • Gili, M., Roca, M., Basu, S., McKee, M. and Stuckler, D. (2012); “The mental health risks of economic crisis in Spain: evidence from primary centres. 2006 and 2010”. The European Journal of Public Health Advance Access. Published by Oxford University
  • Gutiérrez-Fisac, J.L., Suárez, M., Neira, M. y Regidor E. (2013); Esperanzas de vida en salud en España 2007-2011. Años de vida saludable en España y sus comunidades autónomas. Madrid. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad
  • Kabat-Zinn, J. (2013); Mindfulness para principiantes. Barcelona. Editorial Kairós

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